Ya lo sabes, no te soporto. Odio tu frialdad y la poca sensibilidad con la que me tratas. Odio que me pongas de mal humor, que días que parecen maravillosos se tornen tristes y grises ante tu presencia.
Me duele el cuerpo de aguantarte. Desaparezco de casa para no sentirte, para poder articular alguna parte de mi cuerpo que ante ti se queda congelada. Me creas repulsión ante el mundo y solo quiero huir de ti, por ello, me escapo a la biblioteca para poder librarme de ti, para poder articular alguna parte de mi cuerpo o para, simplemente, gesticular una cálida sonrisa..
..definitivamente…..Invierno, no te quiero.







Últimos comentarios